jueves, 28 de julio de 2011

Los placeres de la hija del embajador, Andrés Fornells

En Los placeres de la hija del embajador nos encontramos con Nanami (nombre cuyo significado es belleza), la adolescente hija de un embajador recién destinado a la embajada de un feraz y cálido país Hispanoamericano. Ha crecido en un hogar muy estricto y religioso por lo que, en materia sexual su inocencia es inmensa. Pero ni el severo control de sus padres logrará evitar que una condiscípula primero, y otras personas después, la despierten a los placeres carnales. El autor ha expuesto con placentero detalle las prácticas eróticas que llevará a cabo la recién despierta adolescente. Compañeras de clase, chicos inocentes, hombres cercanos a su familia e incluso un torero se disputarán los placeres de una muchacha que encontramos en el momento en que se abre a los goces adultos, incluso los más pecaminosos. El autor ha buscado una descarnada franqueza, en un mundo idílico en el que todo placer es bienvenido. Los placeres de la hija del embajador es una obra que pone al descubierto la hipocresía de una sociedad que presume de abierta, tolerante y vanguardista y que sólo acepta los propios desvaríos, no los de los demás.

Andrés Fornells vive en la Costa del Sol. Ha publicado numerosos relatos cortos en EEUU y en España. Su última novela publicada es La muerte tenía figura de mujer hermosa, con la que repitió el éxito tenido con Jazmín significa amor voluptuoso, ambas en Ediciones Irreverentes. Anteriormente publicó las novelas El seductor y la rica heredera, A la busca de la magia perdida, Never love a foreigner, La magia del amamaya y La seductora modelo de Cibeles. Ha aparecido en diversas antologías de narrativa, entre las que destacan Sexto Continente, Antología del Relato Negro I, Antología del relato negro II, Antología del relato negro III, Microantología del microrrelato, Microantología del microrrelato II, El sabor de tu piel, Las estratagemas del amor, Yo también escuchaba el parte de RNE, y en Hiroshima, Truman Ha colaborado en el periódico literario Irreverentes. Es el ganador del II Premio Incontinentes de Novela con Los placeres de la hija del embajador.